
Guía editorial de Sharenology · Actualizado el 6 de noviembre de 2026
Cada plano contiene una decisión. Si el equipo no sabe qué archivo utilizar, las pequeñas dudas se convierten en interrupciones. Una rutina de control documental permite encontrar la información e identificar los cambios.
1. Defina una estructura común
Acuerden los nombres de los proyectos, las categorías documentales y la ubicación de los archivos publicados antes del primer gran intercambio. La estructura debe ser comprensible para quien se incorpore al proyecto más adelante.
2. Aclare las responsabilidades
Para cada categoría, determine quién publica, quién revisa y quién debe conocer los cambios. Distinga los borradores de trabajo de la información emitida para un propósito concreto.
3. Integre el acceso en el proceso
Revise el acceso en los hitos del proyecto. Un licitador, un consultor y un contratista pueden necesitar distinta información en distintos momentos. Tome esas decisiones de forma explícita.
4. Cierre el ciclo
Subir un archivo es solo una parte de la entrega. Explique qué ha cambiado, quién debe actuar y dónde plantear las consultas. Conserve el contexto con el proyecto para que la siguiente persona comprenda la decisión.
Pida a tres miembros del equipo que localicen el mismo plano emitido. Si buscan en lugares diferentes, empiecen por definir una rutina de publicación común.
Estas guías ofrecen ideas generales de organización. Adapte sus procesos a los acuerdos del proyecto y a las responsabilidades del equipo.